lunes, 20 de abril de 2015

Origen (por Marina García García)

La intolerancia a la lactosa proviene de un déficit de la enzima lactasa que origina la imposibilidad de metabolizar esta.
Su origen puede ser:
  • Primera Genética. Es permanente y heredable. Ocurre por una pérdida progresiva de la producción de la enzima 
  • Secundaria. Está provocada por un daño intestinal temporal producido por la malnutrición o ingesta de ciertos medicamentos y para curarse solo es necesaria la regeneración de la mucosa intestinal.
  • Congénita. Es genética, de nacimiento e incurable.  El paciente tiene una característica genética que impide la producción de la lactasa.


¿Sabías qué? 

La posibilidad de padecer esta intolerancia está muy ligada a la raza o pueblo étnico. Sin embargo, pueblos que han sido tradicionalmente ganaderos, pues se han alimentado generación tras generación de la leche de los animales, presentan menos casos.


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